lunes, 14 de noviembre de 2016

Guía de ahorro y eficiencia energética en centros docentes


Auditoría energética en centros docentes:




1. Conceptos generales



Las auditorías energéticas deben entenderse como estudios integrales me-

diante los cuales se analiza la situación energética en el conjunto arquitectónico

del edificio y las instalaciones que el mismo contiene y, que a través del análisis y

comparación de diferentes cambios, acciones y modificaciones realizables, bus-

ca y obtiene la consecución de un conjunto armónico y óptimo de soluciones que

desemboquen en un gasto energético menor consiguiendo además una mejora

de los servicios prestados, una mayor durabilidad de los equipos y un aumento en

la sensación de confort de los usuarios. Este último punto es fundamental ya que si

las soluciones técnicas y económicas pudieran parecer la causa fundamental de

este tipo de trabajos, no hay que olvidar que existen seres humanos como usuarios

finales de los edificios en que se desarrollan y estas personas han de ser el motivo

principal de toda acción que se emprenda.



La realización de una auditoría, tanto en su planificación como

en su ejecución, variará según se lleve a cabo en cada una de las fases expuestas.

Igualmente las soluciones, perspectivas y posibilidades de ahorro al igual que los

costes de su realización serán diferentes en cada uno de los escenarios plantea-

dos, si bien el fin último de la auditoría permanecerá invariable, es decir, conseguir

elevar la calidad de la instalación y sus condiciones de confort, consiguiendo la

optimización de su funcionamiento, minimizando el coste operativo y el impacto

ambiental.



De esta forma se entiende que los principales fundamentos o pilares sobre los

que debe basarse y sustentarse una auditoría energética en centros educativos

y docentes son:

Introducción y/o aumento en la utilización de fuentes de energía renova-

bles.



Sustitución de fuentes de energía obsoletas o sistemas de funcionamiento

con baja eficiencia.



Estudio detallado de la edificación, prestando especial atención a su envol-

vente y aislamiento térmico.



Estudio de las instalaciones y equipos existentes, realizando mediciones y

registros de sus parámetros principales de funcionamiento.



Evaluación de los parámetros térmicos y eléctricos.



Análisis del entorno ambiental, introduciendo soluciones de arquitectura e

ingeniería bioclimática.



Estudio de técnicas alternativas a las utilizadas en producción de energía.



Análisis económico de las soluciones propuestas así como del ahorro ener-

gético y monetario conseguido.



La auditoría energética conseguirá, a través de una serie de acciones previa-

mente definidas, obtener de manera fiel la realidad energética del centro docen-

te pudiendo entonces proponer las mejores soluciones en los campos objeto de

estudio, que serán, principalmente:



Análisis constructivo del edificio o edificios que alberga el centro docente,

de forma general y de la envolvente térmica en particular.



Estudio de zonas verdes o comunes para su potencial aprovechamiento

energético.



Horario de ocupación del centro docente.



Sistemas térmicos, mecánicos y eléctricos (productores y consumidores).



Sistemas de climatización (calefacción, refrigeración).



Sistemas de producción, gestión y suministro de Agua Caliente Sanitaria

(A.C.S.)



Sistemas de Ventilación.



Sistemas de Iluminación.



Situación Medioambiental.



2. Procedimiento de actuación



En esta línea se va a exponer un ejemplo de protocolo operativo para la rea-

lización de auditorías energéticas en centros docentes mediante el cual se abar-

can todas las actividades que un trabajo de optimización energética en este

campo precisa.



Trabajos iniciales y preparatorios: En esta fase de la auditoría se hace refe-

rencia a los trabajos gestionados en oficina mediante los cuales se dispon-

drá de planos, facturas e información de interés sobre el centro docente.



Igualmente se incluye aquí toda la realización de trámites y concesión de

autorizaciones de acceso para realizar con celeridad los trabajos a empren-

der en el propio centro docente.



En esta fase de la auditoría energética también es preceptivo que se realice

un estudio global del entorno del centro docente, analizando ubicación,

infraestructuras, climatología, legislación aplicable, posibilidades de suminis-

tro energético, etc. con el propósito de ubicar convenientemente el mismo

desde todo punto de vista.



Análisis previo del centro docente: Una vez conocida la realidad del centro

docente y en esta primera visita se definirá el tipo de auditoría a emprender,

junto con su alcance y una primera estimación de los potenciales ahorros

factibles de ser conseguidos.



Se realizarán observaciones de carácter general sobre las características

constructivas y térmicas del centro, el sistema eléctrico, los generadores

térmicos existentes, los elementos terminales de climatización, el sistema

hídrico, el tipo de iluminación y alumbrado empleado y el estado general

de conservación del mismo junto con la presencia de elementos obsole-

tos.



Diagnóstico inicial y esbozo de soluciones: Con la información obtenida

hasta este momento el equipo auditor es capaz de tener una idea global

del estado y funcionamiento de la instalación, pudiendo cuantificar la efi-

ciencia energética del centro docente en términos de kWh/m2, que es un

ratio de consumo de energía por unidad de superficie construida. Análo-

gamente es posible evaluar el consumo de energía en términos de ilumina-

ción mediante kW/m2, es decir, mediante la potencia instalada por unidad

de superficie.



Y Toma de datos in situ: Esta fase de la auditoría energética comprende el

registro, y posterior evaluación, de los datos reales de funcionamiento de la

instalación del centro docente estudiado, conformando una «radiografía»

de su estado actual para poder establecer las acciones necesarias y preci-

sas para su optimización.

Para realizar esta toma de datos el equipo auditor necesitará disponer de un

equipo completo de aparatos de medida, de entre los cuales se explicitan

algunos a modo demostrativo: termohigrómetro (para medir las condiciones

ambientales de temperatura y humedad), analizador de redes (para eva-

luar la instalación eléctrica), luxómetro (para las instalaciones de ilumina-

ción), opacímetro (para calderas) o cámaras termométricas (para evaluar

la envolvente térmica del edificio).



En esta fase de la auditoría energética será preciso caracterizar totalmente

el centro docente en todos los campos susceptibles de ser mejorados ener-

géticamente, es decir:



• Envolvente térmica: Estudiando la epidermis del edificio, prestando

especial atención a los cerramientos y superficies acristaladas del

centro docente, asi como a todos los accesos que puedan dan lugar

a pérdidas o ganancias térmicas (en invierno y verano respectiva-

mente) que se traduzcan en un aumento innecesario del coste de

climatización.



• Instalaciones mecánicas: Identificando el estado de conservación de

todos los elementos y su modo de funcionamiento, realizando contro-

les sobre sus consumos en funcionamiento así como las posibles ano-

malías existentes.



• Instalaciones de calefacción: Se evaluará el estado general de los ge-

neradores térmicos de calefacción así como sus parámetros de fun-

cionamiento y la calidad del mantenimiento realizado. Igualmente se

evaluará el estado de la sala técnica incluyendo todos los elementos

auxiliares de la instalación y las tuberías de distribución de calor. Asimis-

mo se procederá a estudiar el estado y adecuación de los elementos

terminales de la instalación de calefacción del centro docente a las

necesidades térmicas requeridas.



• Instalación de refrigeración: Se procederá de manera análoga a lo

expuesto para las instalaciones de calefacción, intentando dar una

respuesta conjunta a ambas, englobándolas bajo el concepto de

instalación de climatización, lo cual redundará en un funcionamiento

más eficiente del centro docente.



Cabe destacar que será preciso prestar especial atención a los con-

ceptos de zonificación y simultaneidad en la instalación de climatiza-

ción, pues la correcta gestión de ambos llevará aparejada una mejo-

ra importante de la instalación.



• Instalación de iluminación: Se evaluará la adecuación de los niveles

lumínicos de aulas, zonas comunes, áreas deportivas, prestando aten-

ción a las posibilidades de inclusión de luz natural (sin que ello afecte a

la componente térmica del centro). Este aspecto ha de compaginar

aspectos técnicos, económicos y también ergonómicos puesto que el

proceso educativo va ligado a actividades cognitivas y fundamental-

mente en la etapa de crecimiento de niños y jóvenes.



En este punto es importante adecuar los niveles de iluminación del

centro docente a las distintas zonas en las que se produzca la ilumi-

nación, adaptándolas a los valores fijados por la normativa vigente.

Igualmente se deberán evaluar las posibilidades de gestión y control

de las instalaciones de iluminación con el fin de optimizar su funciona-

miento.



• Sistemas especiales: Se trata de identificar en este apartado siste-

mas que por sus consumos puedan ser relevantes en el global de

la instalación del centro docente. Así pues dentro de este punto

se pueden incluir las cafeterías que puedan existir en el complejo

educativo así como los equipos informáticos y de multimedia, cuya

correcta gestión puede conseguir ahorros económicos y energéti-

cos importantes.



Análisis de datos y propuesta de soluciones: Una vez recabada toda la

información sobre las instalaciones del centro docente auditado se está

en disposición de tener un conocimiento pleno del funcionamiento de las

mismas y es posible ya emitir un juicio y unas acciones que lo mejoren y

fomenten la eficiencia energética del complejo educativo en su conjun-

to, siempre dentro de unos parámetros de viabilidad técnico-económica

racionales.

No hay comentarios:

Publicar un comentario